Diego Lorenzetti: “Soy un preso político”

El suspendido intendente de La Calera insistió ayer en darle connotaciones políticas al crimen de su esposa Romina Aguilar.

Lorenzetti que está acusado de ser el autor intelectual del asesinato y cumple prisión preventiva, habló con los periodistas en Tribunales luego de presenciar algunas audiencias testimoniales.

Se quejó porque la causa “viene lerda” y reiteró que es “un preso político”.

El dirigente que permanece alojado en el Servicio Penitenciario, está imputado  por el delito de homicidio calificado por el vínculo, por mediar promesa remunerativa y por el uso de arma de fuego. Fue procesado el 12 de marzo de 2016 por la jueza Virginia Palacios que luego fue recusada.

La magistrada reconstruyó un historial de mensajes de texto que Lorenzetti intercambió con otros sospechosos y donde aparentemente se dejaba entrever el encargo de un trabajo especial, que sería el crimen.

Ahora la causa está  cargo del juez Eduardo Cadelago Fillipi que pidió una prórroga en la investigación y continúa con la instrucción.

Aguilar fue asesinada el sábado  30 de enero del año pasado en el momento que se salía de su domicilio.

El senador nacional Adolfo Rodríguez Saá a las pocas horas de que el  caso repercutiera en los medios nacionales, manifestó que el crimen pudo haberse tratado de un “ajuste de cuentas” porque el intendente “se comenta tendría fuertes deudas de juego”.

A pesar de ese pronunciamiento y los testimonios de los otros dos sospechosos, el dirigente apuntó a su adversario político en el departamento Belgrano, Alberto Leyes.

Al caudillo de Compromiso Federal que negó en todo momento cualquier vinculación con el caso, se le adjudica la paternidad de Aguilar.

“Estoy esperando que resucite Romina para que declare ella, porque el juez está esperando eso no más”, disparó en la víspera Lorenzetti molesto por el curso de la causa.

Además del dirigente que lleva adelante una huelga de hambre, están detenidos Ediverto de Oliveira Pereira, alias “el brasilero”, y Leonardo “El Bocón”, “El Boconeta” Vílchez, señalados como los ejecutores del homicidio.