Con plata de San Luis van a financiar la campaña del kirchnerismo

La edición de este domingo del reconocido medio de comunicación analiza las estrategias de los distintos espacios políticos para conseguir financiamiento que les permita competir en la elecciones de este año. Es ese sentido arroja números sobre los millones que deben recaudar, los partidos políticos más importantes ya tienen armada la ingeniería de campaña.

 

Los partidos ya activaron la recaudación para las legislativas de este año, confiaron a La Nación operadores, funcionarios y empresarios de distintos partidos. Las cifras no alcanzarán los desembolsos de 2015, pero pueden parecer un despropósito para el ciudadano desprevenido.

 

Un jefe de campaña de un partido competitivo calculó que en la provincia de Buenos Aires tendrán que pagar, por lo menos, $ 200 millones para ganar la elección. Sólo hay que poner unos $ 40 millones para pagarles a los 30.000 fiscales. Y otros $ 20 millones para imprimir las boletas que permitan militar en el conurbano.

 

Con esas cuentas, los partidos superarían con holgura el límite legal, que para esta elección es de $710 millones por fuerza, sumadas todas las listas de todos los distritos del país.

 

En “blanco”, la Dirección Electoral distribuirá entre todos los partidos $ 240 millones, según fuentes oficiales. A eso se le sumarán otros $ 135 millones del “fondo partidario permanente”. Esa torta, repartida entre todos, no será suficiente para la actividad proselitista. La ley prohíbe el aporte de las empresas.

 

 

En el caso del kirchnerismo, La Nación asegura que “mientras sigue el tironeo interno, el Partido Justicialista (PJ) empezó a planear una inédita campaña desde el llano. “Gobernadores, gremios, empresas e intendentes, en ese orden”, listó uno de los dirigentes que participa de los asados kirchneristas al ser consultado por las fuentes de financiamiento“.

 

“Otro armador apuntó a “la caja de San Luis” que podría ayudar al cristinismo en el caso de que se concrete la alianza con los Rodríguez Saá. También esperan contar con los recursos de los sindicatos, claves por la logística y movilidad“, anticipa sobre el caso de la provincia y la posibilidad concreta de financiar al kirchenerismo. Queda claro que Adolfo y Alberto volcarán los recursos de San Luis a la aventura electoral propia y del kirchnerismo, fondos que podrían ser utilizados en salud, seguridad y educación, sólo por nombrar las falencias del actual gobierno.